Respetar al público, o ¿habría que darle a la gente sólo lo que quiere leer?

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“Las bibliotecas deben darle a sus usuarios aquello que quieren”; “Hay que satisfacer las demandas de los usuarios”; “Los bibliotecarios no somos quien para juzgar el consumo cultural de los usuarios”;… Son ideas recurrentes que suelen aparecer en la también recurrente cuestión de si las bibliotecas han de formar sus fondos con los documentos que demanden (o parezcan hacerlo) los usuarios o si han de apostar por algo más. Es decir: el problema de si hay que privilegiar la demanda sobre la calidad.

Me he tropezado con un interesante artículo de hace ya unos años de Bob Usherwood, profesor emérito de la University of Sheffield que trata sobre este dilema. En realidad, la postura de Usherwood es bien clara (una postura que desarrolla en extenso en su libro Equity and Excellence in the Public Library: Why Ignorance is Not our Heritage), y vale la pena recoger aquí algunos fragmentos que hablan por sí solos (los fragmentos son una traducción propia del original inglés). Leer más “Respetar al público, o ¿habría que darle a la gente sólo lo que quiere leer?”

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El papel insuficiente de las bibliotecas en el Plan de Fomento de la Lectura 


​El nuevo Plan de Fomento de la Lectura del Ministerio de Cultura del Gobierno de España está, como aquel que dice, recién salido del horno. Tiempo habrá, pues, para analizar la utilidad o lo acertado de sus propuestas, así como su grado de éxito en esa compleja tarea que es “fomentar la lectura”.

De todas maneras, me gustaría hacer un par de reflexiones rápidas sobre unos aspectos del Plan que me han llamado la atención.

La primera de ellas me la ha quitado de la boca (virtual) Txetxu Barandiarán con un artículo de su blog titulado Las lecturas y la vida. Quizás mejor en singular. En su entrada Txetxu nos habla sobre la imagen y el lema del Plan, que reza “Leer te da vidas extras”. Ante esa supuesta pluraridad de vidas que, según el Ministerio, parece ofrecernos la lectura, Txetxu comenta que más acertado sería remarcar cómo la lectura afecta a la propia vida, cómo ésta enriquece nuestra experiencia vital al proporcionarnos nuevas experiencias y sentimientos, sin por ello tener que “renunciar a la misma o tener que buscarla en otros”. 

En alguna conversación informal con buenos amigos he mantenido algo muy parecido a esto que escribe Txetxu:

¿No hay con ese mensaje [Leer te da vidas extras] una invitación implícita a reconocer que la vida real que cada uno está viviendo no merece la pena y hay que buscar fuera de uno mismo algo que le dé sentido o vidilla?

El lema de la campaña es muy parecido a esos memes con los que a veces los bibliotecarios tratan de difundir por las redes el valor de la lectura. 

Es un dinámica que responde a la eterna identificación de “leer” con “leer novelas”. Nada en contra de leer novelas, pero como comenta Txetxu no estaría de más ni que sea de vez en cuando evocar un discurso en el que lo principal de la lectura no sea el escapismo. La lectura sirve para eso, sin duda, pero no sólo para eso: sus otras vertientes, la de la reflexión, el autoexamen, el pensamiento, son tanto o más lícitas que el entretenimiento, e igual o más necesarias en los tiempos que vivimos.

La segunda reflexión viene a cuento de la atención que el Plan dedica a las bibliotecas. Para éstas, el Plan centra sus líneas de actuación en “la difusión del servicio de biblioteca pública” y la “mejora del acceso a la lectura a través de bibliotecas”.

Me parece curioso que el Plan dedique a las librerías unas líneas de actuación que en principio caen plenamente dentro del ámbito de las bibliotecas, a saber:

[…] las librerías centren parte de sus esfuerzos en la prescripción de libros y en el desarrollo de actividades de dinamización cultural dentro de sus comunidades.

No pretendo decir que con ello se esté pisando las competencias de las bibliotecas, y que éstas deberían encargarse en exclusiva de la prescripción y de la dinamización cultural. Al contrario: creo que el que cada vez más librerías apuesten por esas tareas es algo que potencialmente nos beneficia a todos, seamos lectores o profesionales relacionados con la lectura.

Lo que me da que pensar es que esas actuaciones no se incluyan también en el ámbito de las bibliotecas. ¿Es quizá porque se da por supuesto que ya se hacen? Puede que sí, pero quizá sería buena idea enfatizarlas. Un artículo Peio Riaño en El Español me servirá para argumentarlo.

Comenta Riaño que aunque se espera que se incremente el presupuesto para la compra de libros para las bibliotecas públicas del Estado, en realidad nadie sabe todavía de qué cantidad se está hablando, ni siquiera el propio Ministro. Aun así esa promesa de incremento ha sido bien recibida, como era de esperar, después de unos años de completa sequía. Riaño recoge las declaraciones al respecto de Juancho Pons, presidente de la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Librerías:

Hay que volver a dotalas [a las bibliotecas] con novedades. Necesitan presupuesto y necesitamos que estén a rebosar. Las bibliotecas necesitan actualizar sus fondos, porque en los últimos años no han tenido esa oportunidad. Estamos esperanzados, pero no tenemos ninguna partida prometida.

Sin duda que las bibliotecas necesitan “renovar sus fondos”, pero la compra de novedades no tiene necesariamente que ver con el fomento de la lectura, y ello por dos motivos.

El primero es un motivo práctico. Es obvio que gran parte del público acude a la biblioteca para obtener la última novela de moda, y por tanto hay que hacer lo posible para satisfacer esas demandas. Pero pasado el tiempo de la moda, las bibliotecas quedan con un stock global de obras con una circulación baja (salvo las obras más afortunadas y que, por lo que sea, resisten el paso del tiempo). Si lo que se quiere es que las bibliotecas, además de satisfacer las novedades, sean sostenibles en el tiempo es necesario repensar en formas de poner en circulación esos fondos, de incitar a su consulta y de despertar la curiosidad hacia ellos. Es decir, es necesario repensar en la necesidad de prescribir.

El segundo motivo es más de principios, por llamarlo así. Para animar a la lectura las novedades editoriales son un añadido, pero mal vamos si consideramos que son el fin en sí mismo. Las bibliotecas no sólo tienen la misión de ofrecer novedades editoriales a sus usuarios, sino de fomentar cosas como la educación, la cultura, el patrimonio artístico y científico. Y para ello las novedades no son imprescindibles (aunque sí muy necesarias, claro está). Para conseguir esas misiones nos volvemos a encontrar con la prescripción: es difícil fomentar la educación y la cultura si no se apuesta activamente por difundir los fondos, sean en el formato que sean, y más importante aún, si no se apuesta por divulgar las ideas que contienen.

Pasar la página de un libro es acariciar el tiempo

Son muchas las personas que no acaban de decidirse por la lectura en libro digital. Puede que por nostalgia o por resistencia a los cambios a los que nos induce la tecnología. Aunque nuestra manera de procesar la información también tiene algo que ver: parece que el libro en papel facilita la comprensión de lo leído gracias a su dimensión física. Tal y como si necesitáramos sentir las páginas, poder pasarlas con nuestros dedos, para poder recordar mejor lo leído.

Esos dos ejes, la memoria y la dimensión física del libro, están bien presentes en algunos pasajes del libro de ensayos de Emilio Lledó Los libros y la libertad. Lledó es filósofo y filólogo, con una más que amplia carrera como docente e investigador, y es miembro de la Real Academia Española, por lo que sus reflexiones adquieren formas muy líricas. Leer más “Pasar la página de un libro es acariciar el tiempo”

Isaac Asimov sobre las bibliotecas como puerta abierta hacia la maravilla y la felicidad

“Mi educación real […] la obtuve en las bibliotecas públicas”

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Isaac Asimov es sin duda uno de los gigantes de la literatura del siglo XX. Gracias sobre todo a sus obras de ciencia ficción (se considera a Asimov uno de los mejores escritores “clásicos” de este género, junto a Robert A. Heinlein y Arthur C. Clarke). Pero también gracias a su labor de divulgación del conocimiento, con ensayos sobre los más diversos temas (la entrada de la Wikipedia menciona que “sus trabajos han sido publicados en 9 de las 10 categorías del Sistema Dewey de clasificación”). Una tarea que al final de su vida se había concretado (también según la Wikipedia) en “más de 5oo volúmenes y unas 9000 cartas o postales”.

Hacia el final de su vida, Asimov encontró tiempo para escribir su útltimo libro de memorias, una obra de tono intimista y de confidencias con el lector, donde repasa su vida en forma de breves capítulos. En español fue publicada en la edición de bolsillo que aquí os comento por Ediciones B.

Con el ritmo de trabajo frenético que acostumbraba, Asimov anotó en su diario personal el 30 de mayo de 1990 (c0m0 recoge su esposa Janet en el epílogo de la obra):

Ahora todo está listo para entregarlo, ciento veinticinco días después de que lo empezara. No hay mucha gente que pueda escribir doscientas treinta y cinco mil palabras en ese tiempo, mientras además hace otras cosas. (p. 710)

De entre los capítulos que forman la obra, me gustaría deternerme en dos: los capítulos 8 y 9, dedicados a las bibliotecas públicas. Antes de entrar en detalle, un poco de contexto. Leer más “Isaac Asimov sobre las bibliotecas como puerta abierta hacia la maravilla y la felicidad”

Las claves del éxito de Maria Popova (Brain Pickings) como content curator

brainpickingsSin duda Maria Popova, gracias a su plataforma Brain Pickings, se ha convertido en el ejemplo por excelencia de lo que es un content curator. La historia de Brain Pickings a estas alturas es bien conocida: Brain Pickings comenzó en el año 2006 como una lista de correo elaborada y gestionada por Popova para los compañeros de la agencia de marketing para la que trabajaba por aquel entonces; 10 años después, Brain Pickings es visitado por cientos de miles de personas al día, y cuenta con miles de seguidores en redes sociales y de suscriptores.

Lo que me propongo hacer en este post es hacer un análisis de su trabajo y su estilo como content curator. Leer más “Las claves del éxito de Maria Popova (Brain Pickings) como content curator”