La estupidez humana es el nuevo pecado original

Son tiempos oscuros impuestos por la pandemia de coronavirus. Y lo que viene según el augurio de muchos será peor. Dada la magnitud del problema se han puesto de relevancia, aún más si cabe, muchas de las disfunciones que atenazan a nuestras sociedades. Algo que ha venido a sumarse a un clima social en el que cada vez hay más malestar, cuando no enfado e indignación hacia dichas disfunciones: el aumento de la desigualdad económica y social, los agravios contra los grupos minoritarios, la preocupación por la crisis climática, el miedo hacia la creciente robotización, la desconfianza hacia las grandes empresas tecnológicas,…

La pandemia, pues, se presenta desde ciertos analistas como una especie de catarsis que muestra lo urgente que es afrontar los problemas sociales para darles la solución que merecen. Es necesario, se dice, un definitivo cambio de paradigma, abandonar el consumismo excesivo y sin control, renovar nuestro cuidado por la naturaleza y por los demás seres vivos, comprometernos de verdad con los más débiles de la sociedad.

Hay quien lo expresa de maneras más enfáticas que otras, pero suelen ser frecuentes las apelaciones a la estupidez humana, la característica que nos habría conducido hasta aquí. ¿Cómo si no explicarlo, si no es recurriendo a que somos estúpidos? Si no nos hemos dado cuenta antes de la magnitud del problema, ¿acaso no es porque somos estúpidos? Sigue leyendo “La estupidez humana es el nuevo pecado original”