La “crítica a la crítica” y la prescripción bibliotecaria

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El siempre incisivo Esteban Hernández publicaba hoy día 31 de agosto un interesante artículo en El Confidencial con el que, como suelo hacer a veces, voy a trazar un paralelismo con una cuestión bibliotecaria.

El artículo de Hernández lleva por título Los nuevos reaccionarios: cómo han conseguido eliminar toda crítica, y la cuestión bibliotecaria a la que me gustaría hacer referencia es la prescripción cultural. Leer más “La “crítica a la crítica” y la prescripción bibliotecaria”

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Ciencia accesible e invisible, también en las bibliotecas

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El día 26 de agosto Javier Peláez publicaba un artículo en el diario Vozpópuli sobre la falta de atención que los medios de comunicación dedican a la ciencia, titulado La ciencia accesible e invisible. Peláez sabe de lo que habla: es uno de los fundadores de la importante plataforma de divulgación Naukas.com, aparte de ser un activo divulgador científico en diferentes medios.

No he podido evitar encontrar algunos paralelismos entre lo que explica Peláez con la falta de atención que se dedica a las ciencias en las bibliotecas. Leer más “Ciencia accesible e invisible, también en las bibliotecas”

¿Estamos sobrevalorando la conversación?

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Esta entrada es casi un corolario a la última entrada del blog, sobre si WhatsApp acabará representando una nueva iniciativa frustrada por parte de las bibliotecas (entrada que redacté a cuento del artículo de la compañera en BiblogTecarios Sandra Clemente sobre el uso de WhatsApp en las bibliotecas universitarias). Como en aquel caso, también aquí quiero hacer algunas reflexiones breves y un tanto desordenadas.

Quizá “sobrevalorar” no sea el verbo más adecuado: por supuesto que creo que la conversación es necesaria. Lo que sucede es más bien que hemos puesto demasiado fe en en ella. Lo hemos hecho, o lo estamos haciendo, porque es lo que toca: si queremos conseguir centros más cercanos y eficientes es lógico apostar por la conversación con los usuarios. Pero no estaría de más que en algún momento nos planteáramos algunas cuestiones en torno a la conversación. Leer más “¿Estamos sobrevalorando la conversación?”

Divulgar música desde la biblioteca pública con curación de contenidos

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Una de las áreas de las bibliotecas públicas que ha recibido un impacto más fuerte por la competencia de los contenidos digitales ha sido la música. Y es que con la facilidad actual para obtener música a través de Internet, las colecciones de CDs parecen haberse convertido más en un estorbo que otra cosa.

En la comunidad de bibliotecarios musicales (o musictecarios) no faltan las voces preocupadas por la actual situación, pero que también afrontan el presente y el futuro con la percepción de que se han abierto múltiples posibilidades por explorar.

En este post me gustaría lanzar unas cuantas propuestas sobre difusión musical en la biblioteca pública basadas en la curación de contenidos en formato blog. Leer más “Divulgar música desde la biblioteca pública con curación de contenidos”

Y de mientras, ¿qué hacemos con la colección?

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Los días 16 y 17 de noviembre de 2016 tuvo lugar en Toledo el VIII Congreso Nacional de Bibliotecas Públicas. La edición giraba en torno a “las bibliotecas como espacio físico y virtual”.

No pude asistir personalmente, pero sí que pude hacer un seguimiento parcial de algunas de las ponencias gracias al buen hacer de muchas compañeras y compañeros que tuitearon el evento con el hashtag #8CNBP.

Ya hace unos días que el congreso clausuró y que se publicaron sus conclusiones generales. Pero a pesar de que sea ya a toro pasado, y que mi información sea parcial, no puedo evitar aprovechar para escribir unas reflexiones breves. Leer más “Y de mientras, ¿qué hacemos con la colección?”

El problema de la “Nueva Biblioteconomía”

Hace poco, di por casualidad con esta frase en Twitter:

Me resultó lo bastante llamativa como para querer tener más información del autor de la misma, ell cuál desconocía. Para vergüenza de mi ignorancia, he descubierto que R. David Lankes es un reputado investigador en el ámbito de la biblioteconomía en EEUU, ganador de diversos premios y becas, y aplaudido por su defensa del papel de la profesión.

Como muestra la condensada cita de Twitter, Lankes cree que la misión de las bibliotecas debe ser crear comunidades, algo que es omnipresente en su página web:

La misión de los bibliotecarios es mejorar la sociedad mediante la facilitación de la creación de conocimiento en sus comunidades.

The mission of librarians is to improve society through facilitating knowledge creation in their communities.

No creo que ningún bibliotecario mínimamente comprometido con su profesión esté en desacuerdo con este lema (digo mínimamente: no creo que para estar de acuerdo con esta postura mínima sea necesario ser un defensor acérrimo de nada).

¿Y cómo cree Lankes que hay que crear el conocimiento en las comunidades?: pues conversando:

Lankes reimagina la práctica bibliotecaria usando el concepto básico de que el conocimiento es creado mediante la conversación. Los nuevos bibliotecarios contemplan su trabajo como facilitadores de conversación: buscan enriquecer, capturar, almacenar, y diseminar las conversaciones de sus comunidades.

Lankes recasts librarianship and library practice using the fundamental concept that knowledge is created though conversation. New librarians approach their work as facilitators of conversation; they seek to enrich, capture, store, and disseminate the conversations of their communities.

Merece la pena recalcar lo que para Lankes es el conocimiento:

[…] el conocimiento no es simplemente una serie de hechos acumulados, sino mas bien una red de verdades personales y su relación entre ellas (el contexto).

[…] knowledge is not simply a set of accumulated facts but rather a web of personal truths and their relationship to one another (the context). 

En ese sentido, es comprensible que Lankes ningunée la misión “tradicional” de crear fondos, dado que los fondos parecen representar la visión de que el conocimiento no es sino hechos acumulados.

A esta visión en conjunto Lankes la denomina New Librarianship (Nueva Biblioteconomía). Con este panorama, voy a parafrasear lo que dijo Einstein en su día sobre la física cuántica: si esta es la nueva biblioteconomía, prefiero ser un zapatero.

No es que no crea que una de las misiones loables de la biblioteca sea crear comunidades, o fomentar la creación de conocimiento mediante la conversación. Mi problema con esta visión es que redefinir el conocimiento como una “red de verdades personales” es terriblemente equivocado.

Puede que el conocimiento sea más que hechos, pero los hechos cuentan, y mucho. Y es que uno puede tener una red de verdades personales formada por auténticas barbaridades, o inexactitudes en el mejor de los casos. El hecho de que sea una red “personal” no la convierte en más respetable, o en más digna, y por descontado no la convierte en más fiable o certera.

Lo que tenemos con esta Nueva Biblioteconomía es un reflejo del posmodernismo que se hizo un lugar de preeminencia en el mundo intelectual allá por la década de 1980. Así planteada la Nueva Biblioteconomía adolece de los mismos problemas, unos problemas que por desgracia parece que nunca acaban de entenderse y remediarse.

Si lo que se quiere es mejorar la sociedad, el mejor favor que los bibliotecarios pueden hacer es trabajar más, y no menos, en la creación de colecciones sólidas, de obras que reflejen el estado más actual posible del conocimiento de los diferentes ámbitos. Aunque tenga muy mala prensa, es necesario reconocer que hay verdades más justificadas y fundamentadas que otras, por mucho esas verdades menos fundamentadas o justificadas sean las nuestras.

Y es necesario hacerlo no sólo por una cuestión epistemológica, porque el mundo es como es querámoslo o no. También es necesario por una razón práctica: si despojamos a nuestras comunidades de la idea de la verdad, las dejamos sin el argumento más poderoso para conseguir mejorar la sociedad.

Pokémon Go y las soluciones milagro para las bibliotecas

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Y se desató la fiebre: Pokémon GO es la última tendencia tecnológica, en un mundo plagado de tendencias tecnológicas, que arrastra a miles de personas. Y como era inevitable, el mundo de las bibliotecas también se ha hecho eco de la moda.

No son pocos los escritos que apuestan por que las bibliotecas se apunten a la fiebre de Pokémon GO como medio, se dice, de atraer a la biblioteca a personas que normalmente ni se acercarían a dichos centros. En el ámbito español es el caso de Ana Ordás, compañera en BiblogTecarios, con su entrada ¿Qué puede hacer Pokémon GO por mi biblioteca? Es una entrada original e informativa que merece nuestra atención. No obstante, siento disentir del entusiasmo con el que la compañera Ordás visualiza las posibilidades de Pokémon GO. Leer más “Pokémon Go y las soluciones milagro para las bibliotecas”