El cambio en las bibliotecas: no siempre un proceso racional

retomar las riendas del cambio

He tenido la suerte de poder colaborar con un artículo de opinión para el número 51 de la revista Mi Biblioteca. El texto lleva el título de Retomar las riendas del Juggernaut del cambio, y pretende ser una reflexión sobre la manera en que se enfoca el cambio en las bibliotecas. Una manera que, a mi entender, las más de las veces perjudica al mismo proceso de cambio.

Juggernaut, como nos dice su artículo de la Wikipedia, es una “una fuerza cuyo avance nada puede detener y que aplasta o destruye todos los obstáculos en su camino”. De hecho, el el nombre proviene de una antigua ceremonia hindú:

La palabra es una referencia a la Rath Yatra, una procesión hindú que se celebra en la ciudad de Puri, en India, en la que se pasea una gran carroza procesional que lleva la imagen del dios Krishna —avatar del dios Visnú​— al que luego se le dio prestado el título de Jagannātha, «señor del universo». Algunos observadores europeos del siglo XIX que habían asistido a la procesión afirmaban que no se dudaba en aplastar a los fieles que se interponían en el camino de la carroza, de ahí el uso metafórico del término desde ese momento.​ Las observaciones más recientes han demostrado que esa interpretación era una leyenda que amplificaba los accidentes fortuitos durante las ceremonias, pero el uso del término ha permanecido.

La idea del cambio en las organizaciones, y en particular en las bibliotecas, como una especie de fuerza incontrolable que no duda en aplastar a los infieles me parecía muy sugestiva, y de ahí lo de “retomar las riendas del Juggernaut del cambio”. Una expresión, la de “retomar las riendas del Juggernaut” que tomé prestada del sociólogo Anthony Giddens en su obra Consecuencias de la modernidad.

Pero, ¿es que acaso el cambio en las bibliotecas se comporta de una manera descontrolada? No siempre, claro está, pero más a menudo de las que quizá nos gustaría. Como expongo en el artículo, ello tiene que ver con la manera en que se aboga por la necesidad del cambio en las bibliotecas, una manera que no es sino un reflejo de lo que pasa en el mundo más amplio de las organizaciones.

¿Y de qué manera se propone el cambio en las organizaciones? La lógica nos diría que es un proceso que se lleva a cabo por la existencia de buenos motivos racionales. La realidad es que eso puede que rara vez pase. La manera de presentar el cambio por parte de sus defensores es lo que lleva a los responsables de las organizaciones a plantearse su necesidad. Es un proceso que investigaron Eduardo López-Aranguren y Carlos Gómez Rodríguez en su interesante obra La retórica del cambio en las organizaciones.

López-Aranguren y Gómez Rodríguez defienden que el lenguaje y las emociones son clave. Términos de gestión de moda, como “círculos de calidad”, “mejora continua”,… son introducidos en la organización como la vía de futuro, al mismo tiempo que se asocian a un valor positivo casi sin discusión. El peligro es que esos términos no suelen tener un significado claro, y el producto resultante del proceso de cambio suele ser un embrollo que hay que ir solventando sobre la marcha. Y eso para las bibliotecas tiene importantes consecuencias.

Tomo prestadas unas líneas del artículo que desde Mi Biblioteca utilizaron para promocionarlo (¡gracias!) en su página de Facebook:

“Por qué deciden cambiar las organizaciones? Podemos pensar que por un proceso de detección de problemas y de elección de las soluciones más adecuadas. Pero también puede ser que la cuestión sea menos racional de lo que creemos?”

“Son clave las emociones, puesto que el cambio es identificado como positivo y deseable, mientras que los escépticos hacia el cambio son etiquetados como reaccionarios”.

“Deberíamos promover la reflexión sobre estas dinámicas, y con urgencia. No es que no haya buenos argumentos para la renovación pero quizá prestemos demasiada atención a los discursos, postergando importantes cuestiones que no pueden esperar si queremos un cambio exitoso: dos de las más urgentes son el papel de los bibliotecarios y la redefinición de su perfil, y la apuesta por la función social de las bibliotecas pero también el mantenimiento y actualización de su función informativa”

Y no os sigo contando: más información en el número 51 de Mi Biblioteca…

PORTADA Mi biblioteca 50

 

Actualización 03/11/18

Gracias a María Antonia Moreno Mulas, ayudante de dirección de Mi Biblioteca, os adjunto un enlace donde podéis descargar el texto íntegro del artículo en formato pdf:

Retomar las riendas del Juggernaut del cambio

 

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¿Están muy ocupados los bibliotecarios referencistas?

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El pasado 15 de noviembre The Wall Street Journal publicaba un artículo escrito por James R. Hagerty titulado Google, Shmoogle. Reference Librarians Are Busier Than Ever. Me veo incapaz de traducir el juego de palabras inicial, pero el subtítulo está muy claro: según Hagerty Los bibliotecarios referencistas están más ocupados que nunca.

Es uno de esos títulos que consiguen que un bibliotecario quiera sacar pecho, remarcando que la profesión no está tan tocada como los más agoreros se empeñan en proclamar. Claro que leyendo el artículo uno se pregunta si en realidad no estamos exagerando un poquitín… o mucho, vaya. Leer más “¿Están muy ocupados los bibliotecarios referencistas?”