Técnico bibliotecario: ¿un trabajo en peligro de extinción?

The-DNA-of-the-Workforce-is-Changing-–-5-Jobs-Facing-Extinction

Son tiempos difíciles para el empleo. Muy difíciles. La crisis económica ha provocado una competencia feroz por cualquier puesto. El mercado de trabajo se ha convertido en una jungla repleta de personas cualificadas, con preparación, aptitudes y ganas, que no siempre son valoradas en su justa medida, ni obtienen las oportunidades que realmente se merecen. Pero es que, además, las prospectivas sobre el futuro del trabajo tampoco son nada halagüeñas.

A decir verdad, a mí la futurología no me gusta nada. En demasiadas ocasiones las predicciones expertas se acaban revelando como demasiado poco expertas, equivocadas y sesgadas. Pero dada la importancia de las implicaciones de algunos temas, es casi inevitable acabar refiriéndose a ellos, aunque sea con reservas.

Así pues, hablemos de lo que los expertos dicen sobre el trabajo en el futuro. Y lo que dicen es que habrá grandes bolsas de empleos que serán sustituidos por máquinas. Algo que se toma casi como si fuese una consecuencia natural del desarrollo de las nuevas tecnologías (en un momento, diré más sobre esto). Al fin y al cabo, la tecnología ya lleva a cabo un gran número de tareas en nuestras vidas sin participación humana. Y los desarrollos en inteligencia artificial y en análisis de big data, en aplicaciones de economía colaborativa,… parecen ahondar en esa dirección. Por tanto, se dice, un buen número de empleos mecánicos, que aporten poco valor añadido (también más sobre esto en un momento) serán sustituidos por las innovaciones tecnológicas.

Un artículo en The Guardian expresa este panorama utilizando algunos datos económicos relevantes. En particular, parece ser que la tecnología ha favorecido un crecimiento en la productividad, pero este crecimiento no se ha visto acompañado de un crecimiento en el empleo, como solía suceder. Es decir: en el pasado, las innovaciones tecnológicas podían destruir determinados tipos de empleos, pero esa destrucción era compensada con la creación de nuevos trabajos. Como indica The Guardian, parece que eso ya no ocurre. Aunque, prosigue el artículo de The Guardian, es difícil atribuir la causa de esta destrucción de empleo a las nuevas tecnologías, sí que parece haber un consenso amplio este los economistas en que las tecnologías tienen mucho que ver en el proceso.

¿Y qué pasa con las bibliotecas? ¿También están en peligro nuestros puestos de trabajo? Como seguro que sabrás, no faltan ni mucho menos las voces autorizadas del ámbito que creen que sí, que nuestros puestos están en la cuerda floja. De hecho, un tuit de María José Sola me hace saber que el Informe sobre el desarrollo humano edición 2015, publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) indica explícitamente que el puesto de “técnico de bibliotecas” está entre los 20 puestos de trabajo con mayores probabilidades de ser sustituidos por la automatización.

¿Qué hacer, pues? Ojalá lo supiera. Vamos acudir de nuevo a los expertos, a ver qué nos dicen. Julián Marquina nos hablaba en un post de marzo de 2016 sobre las habilidades que los bibliotecarios deben tener en 2020. Julián extraía esas habilidades del informe The Futue of Jobs, presentado en Davos en enero de ese mismo año. ¿Cuáles son las habilidades? Pues éstas:

Resolver problemas complejos
Pensamiento crítico
Creatividad
Manejo de personal
Coordinación con otros
Inteligencia emocional
Tomadores de decisiones
Orientación de servicio
Saber negociar
Flexibilidad cognitiva

En TicBeat también podemos encontrar una lista de las habilidades más importantes para trabajar en 2020, esta vez en formato infografía.

10HabilidadesEnEl2020-2
Nótese que ninguna de las habilidades que serán más demandadas en el futuro tiene que ver con el manejo de la tecnología: ni programación, ni creación de portales web, ni desarrollo de aplicaciones,… Nada de nada. Según informes como el de Davos, las habilidades más requeridas serán aquellas más íntimamente relacionadas con el hecho de ser humano: las habilidades de orden cognitivo superior, como la síntesis o la ideación, o las habilidades relacionadas con las interacciones sociales.

Claro que no estoy diciendo que no sea necesario, importante, imprescindible,… adquirir unas buenas habilidades en cuanto al manejo de las nuevas tecnologías. Así, Library Journal también comenta cuáles serán las habilidades más deseadas de los bibliotecarios del mañana, y entre ellas está “technology expertise”. Pero también es cierto que está incluida en un total de 11 habilidades que tienen más que ver con la gestión o las relaciones humanas, y que se define más bien como la voluntad de aprender continuamente nuevas habilidades tecnológicas.

Las máquinas son notablemente torpes a la hora de emular esas habilidades humanas… por ahora, claro. Pero ese “ahora” es el que cuenta, el que nos importa. Y en ese sentido, se dan hechos destacables. Por ejemplo, ya hablaba en otro post sobre un artículo publicado por el diario El País en el que se explicaba que las escuelas más demandadas en Sillicon Valley, el bastión por excelencia de la innovación tecnológica, son aquellas que carecían de tecnología. Y es que, se decía en El País:

Habilidades como tomar decisiones, la creatividad o la concentración son mucho más importantes que saber manejar un iPad o rellenar una hoja de Excel, sin contar con que la tecnología que utilizamos ahora, resultará primitiva y obsoleta en el mundo del mañana.

Como decía en mi post, en un mundo en el que la mayoría de las personas pueden acceder a cachibaches tecnológicos, o aprender a programar, esas mismas habilidades dejan de ser una ventaja competitiva, y el talento se desplaza a otro sitio.

Por lo tanto, sin saber qué tendríamos que hacer para que nuestros puestos de trabajo salgan de la zona de peligro, sí que creo que vale la pena hacer un par de reflexiones.

La primera de ellas. Aunque, repito, es necesario insistir en la necesidad de apostar por las nuevas tecnologías y su uso, y aprovechar la innovación que nos pueden brindar, creo que también es necesario dar mayor visibilidad a aquellas bibliotecarias y a aquellos bibliotecarios que apuestan por las funciones más sociales de las bibliotecas. Y es que esas personas representan la puesta en práctica de las habilidades laborales más preciadas del futuro: capacidad de negociación, ideación, inteligencia emocional,… Es genial apostar por las nuevas tecnologías, pero no aplicarlas de la manera más adecuada, o en los programas más necesarios, o de las maneras que consigan que nuestros centros rindan más, es una pérdida de tiempo. Dejemos de pensar que las y los profesionales que creen que las tecnologías no lo son todo en una biblioteca son algo así como unos dinosaurios, unos tecnófobos, y escuchemos qué es lo que tienen que decir y veamos qué es lo que podemos aprender.

La segunda reflexión. Julián Marquina también reseñaba en su página web el libro de Fernando Juárez Biblioteca pública: mientras llega el futuro. Julián señalaba que una de las frases a tener en cuenta del libro de Juárez es:

Los bibliotecarios/as son necesarios, pero no imprescindibles.

No he leído la obra, pero por supuesto que creo que Julián la ha citado correctamente. Y si es así, Juárez está expresando una imposibilidad lógica: no se puede ser necesario y a la vez prescindible. Es como decir: “el oxígeno es necesario para la vida, pero no es imprescindible”. La primera acepción de “necesario” del DRAE lo deja bien claro:

1. adj. Dicho de una persona o una cosa. Que hace falta indispensablemente para algo.

 

Actualización 08/04/2016:

Julián ha tenido el estupendo detalle de pasarme una imagen con la cita en cuestión del libro de Fernando Juárez:

cita ferjur

Como decía, estaba seguro que Julián la había reproducido correctamente, como podéis ver ahora con más contexto gracias al mismo Julián. Estoy muy de acuerdo con la segunda parte de la frase; sobre la primera parte, sigue leyendo….

 

Entiendo lo que el autor pretende: una llamada de atención para que no nos durmamos, para que estemos alerta. Pero enmarcar la cuestión con esos pronunciamientos no hace sino echar piedras sobre nuestro tejado. Los puestos de trabajo no son prescindibles necesariamente porque puedan ser sustituidos por máquinas, o porque no aporten valor añadido. Lo que de verdad los hace prescindibles es un cálculo económico. Podemos entrar a discutir sobre la conveniencia de ese cálculo, o sobre su inevitabilidad. Pero entonces ya estaremos discutiendo en el plano de la ingeniería social, del tipo de sociedades que podemos esperar, de lo que es justo para la gente o de lo que es necesario. Para ello no hace falta tomar la postura de ningún partido político en concreto, ni ninguna ideología en particular. Lo que sí hace falta preguntarse es hasta qué punto la crisis de las bibliotecas tiene que ver con una cuestión ideológica o económica, más que con cuestiones sobre el valor añadido de nuestro desempeño. Como concluye el artículo de The Guardian del que hablaba más arriba:

La discusión sobre humanos, máquinas y trabajo tiende a ser una discusión sobre algún punto indeterminado en el futuro lejano. Pero es hora de afrontar la realidad. El futuro es ahora.

The discussion about humans, machines and work tends to be a discussion about some undetermined point in the far future. But it is time to face reality. The future is now.

 

Imagen via Talent Lab

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s