Image Curation: ¿un campo aún por explorar?

Todos somos conscientes del poder de las imágenes en nuestra sociedad. Envueltos como estamos en los medios digitales, con aparatos cada vez más eficaces a la hora de captar instantáneas y de compartirlas, es inevitable que las imágenes sean casi omnipresentes. Y tampoco es de extrañar, pues, que sean un objetivo para la content curation. A pesar de ello, me da la sensación de que con lo que respecta a las imágenes y a la content curation, se da una situación curiosa.

Creo que todos tenemos claro que las imágenes son una poderosa herramienta de marketing, ya las creemos nosotros o ya las “curemos”. Así, por ejemplo, el blog de sproutsocial tiene una entrada en la que nos explica cómo crear una estrategia de marketing para Instagram. En ella, nos dice que “curar” contenido de los miembros de la comunidad es una fuente lícita para desarrollar nuestra estrategia, lo que nos puede permitir potenciar el engagement con la audiencia. Entradas como las de sproutsocial son muy útiles, y bastante numerosas.

También hay buenas entradas que nos explican cómo sacar el mejor partido de las herramientas disponibles para la content curation de imágenes. Por ejemplo, en nuestro ámbito Javier Guallar dedicó una entrada a explcarnos  tres maneras de caracterizar contenidos en Pinterest .

Reflexionar sobre qué nos pueden aportar la “curación” de imágenes a nuestra estrategia de comunicación, o cuáles son las mejores maneras de sacar partido a nuestras herramientas, me parece valioso y muy necesario. Lo curioso del caso es que las reflexiones sobre cómo seleccionar las imágenes en el contexto de la content curation me parecen más escasas, aunque son igual de importantes y necesarias.

Y es que, en este sentido, el texto se ha llevado la palma. Podemos encontrar buenos consejos sobre cómo tratar la información textual, o buenas plantillas para el análisis de contendio del texto. Pero en el caso de las imágenes este tipo de ayudas no abundan (o al menos me da esa sensación). Situación paradójica porque, como digo, todos parecemos ser muy conscientes del poder de las imágenes y de la oportunidad que representa la content curation para su aprovechamiento.

La paradoja quizá se explique porque la mayoría de nosotros elegimos las imágenes de una manera intuitiva, tan acostumbrados como estamos a tratar diariamente con ellas (como consumidores, o como difusores). Quizá también tenga que ver con que utilizamos las herramientas de content curation (como Pinterest) para difundir contenidos creados por nosotros mismos. En cualquier caso, contar con unas buenas pautas y unos buenos criterios para seleccionar imágenes en el contexto de una actividad de content curation me parece de lo más necesario.

El término Image Curation lo he tomado prestado de una entrada en Grasshopper Blog, de Kaleigh Moore. En él, Moore nos da unas pautas básicas para “curar” imágenes. Las pautas de Moore me parecen interesantes, aunque quizá se puedan desarrollar más.

De momento, ¿tú qué crees?: ¿es la Image Curation un campo que vale la pena explotar?

 

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