¿Leer ficción nos ayuda a aprender sobre el mundo?

libros

Del novelista Haruki Muraki se dice, entre otras muchas cosas, que sus libros están llenos de frases profundas. Una de esas frases que ha hecho fortuna entre los internautas, en forma de meme, es

If you only read the books that everyone else is reading, you can only think what everyone else is thinking.
(Si sólo lees los libros que todo el mundo lee, acabarás pensando lo que todo el mundo piensa)

Y es que se dice que la literatura de ficción tiene la capacidad de hacernos replantear nuestras creencias sobre el mundo y la vida, gracias al desarrollo de la empatía que fomenta la lectura de historias y situaciones que tienen que ver con otras vidas, otros lugares y otros tiempos.

Pero, ¿es cierto que leer ficción nos ayuda a aprender sobre el mundo? Puede que la respuesta no sea tan sencilla. Un artículo del año 2012 de la psicóloga Tania Lombrozo para ncpr nos explica por qué.

De hecho, antes de empezar, convendría hacer referencia a otro artículo de Lombrozo, publicado en octubre de 2015 en npr , y que parece desmentir una idea muy extendida: los niños, cuando se les da la oportunidad, parecen preferir la lectura de no ficción sobre la lectura de ficción, incluso más que los adultos.

Al menos ésa es la principal conclusión del estudio llevado a cabo por los psicólogos Jennifer Barnes, Emily Bernstein y Paul Bloom. Puede parecer una idea contraintuitiva, puesto que solemos pensar que los niños tienen una especie de atracción instintiva hacia la ficción. Pero como nos dice Lombrozo, la explicación podría ser sencilla: los niños todavía están aprendiendo sobre el mundo real. Lo que a los adultos nos pueda parecer conocimiento rutinario, para ellos puede ser novedoso y llamativo. De hecho, parece que los niños y adultos aprenden de las historias de ficción, pero los niños aplican más rápidamente lo que han aprendido cuando la historia es realista, y no fantástica.

Vemos así el primer matiz de la idea de que la lectura de ficción fomenta el aprendizaje sobre el mundo: al menos para los niños, podría ser que el aprendizaje fuera más rápido cuando las historias no son de ficción.

Volvamos al artículo de Lombrozo para ncpr. No hay muchos estudios que analicen cómo leer ficción cambia las opiniones o el comportamiento de las personas, nos dice la psicóloga, pero Lombrozo menciona algunas conclusiones interesantes de los estudios disponibles (te remito al artículo original de Lombrozo para los enlaces a los estudios mencionados).

Un estudio entrevistó a 194 buenos lectores y halló que, según las propias evaluaciones de los sujetos, uno o más libros les habían ayudado en algún sentido a introducir un gran cambio en sus vidas. Por supuesto, ésa es una opinión subjetiva. Y sobre la subjetividad van la mayoría de los estudios sobre los efectos de la literatura de ficción que se han realizado en los últimos años. En concreto, sobre los efectos que leer ficción tiene para la mejora de la empatía y al teoría de la mente. Así, por ejemplo, un estudio de 2009 halló que la evaluación de la propia personalidad cambiaba de forma significativa cuando los sujetos leían una historia de Chejov, comparada con la evaluación que hacía otro grupo que leía la misma historia pero en forma de no ficción.

Vale la pena comentar que los estudios que relacionan el desarrollo de la empatía con la lectura de ficción han recibido mucha atención en los medios de comunicación. Pero dichos estudios pueden ser en ocasiones muy problemáticos. Por ejemplo, un estudio de 2013 sostenía que leer ficción (de nuevo Chejov), mejoraba la capacidad de empatía de los individuos. Aunque el artículo fue alabado en medios importantes, presentaba graves deficiencias metodológicas, como comentaron Mark Liberman en Slate o Jerry Coyne en su propio blog.

El hecho de por sí de estar leyendo una historia de ficción puede llevar a los lectores a tratar la información que se presenta de curiosas maneras. Así, las personas parecemos separar los datos que leemos en una historia de ficción de los que leemos en una historia de no ficción. Pero, aun así, se pueden producir “filtraciones”: en un estudio se mostró que los individuos que leían en una historia que las enfermedades mentales son contagiosas, tardaban más tiempo en rechazar la idea (falsa a todas luces) cuando eran preguntados por la cuestión después de leer la historia. Así mismo, podemos ser engañados por la lectura de ficción, al incorporar informaciones falsas o inecxactas a nuestro conocimiento del mundo sin ni siquiera ser conscientes de ello.

Leer ficción puede influenciar sobre el aprendizaje de cuestiones sociales candentes de manera positiva: en un estudio, se halló que ver la película Las normas de la casa de la sidra hizo que los individuos cambiaran su punto de vista sobre si el aborto debía ser legalizado en caso de incesto. De manera general, parece que las anécdotas chocantes hacen logran nos concienciamos sobre problemas sociales y sus causas, independientemente de si son ficción o no.

Si la relación entre la lectura de ficción y el aprendizaje de competencias o de cuestiones sociales es ambigüa, también hallamos esta ambiguedad en el caso del aprendizaje de la ciencia.

Así, los niños de 4 años son capaces de aprender ideas biológicas, como el camuflaje de los animales, de los libros de ficción, y creen que lo que aprenden en esas historias se puede generalizar a los animales reales. No obstante, los niños también son más proclives a pensar que lo que aprenden en una historia de ficción se aplica al mundo real si el mundo ficticio de la historia es similar al mundo real. En los adultos el mecanismo podría ser parecido, aunque cuanto más predispuestos estamos a sumergirnos en un mundo de ficción, menos capaces somos de separar los hechos de las meras invenciones.

 

Da que pensar: Sin duda, Lombrozo hace un estupendo ejercicio de síntesis, mostrando las ambigüedades de la idea de que leer ficción es la puerta para ver el mundo con otros ojos. A cuento de esta idea, creo que hay una conclusión adicional que podríamos extraer.

La ciencia es un asunto complicado. Las investigaciones están llenas de matices, de estudios que arrojan conclusiones complementarias y, también, contradictorias; de diseños experimentales deficientes; o de conclusiones que son problemáticas de generalizar porque el trabajo se ha centrado en una muestra pequeña. Estos problemas deberían ponernos en guardia ante afirmaciones simplonas, como que leer ficción (como los relatos de Chejov) es el remedio para fortalecer nuestras democracias, mediante la mejora de nuestra capacidad de empatía.

Esos mismos factores que hacen de la ciencia una empresa compleja han llevado a varios comentaristas a criticar fuertemente inciativas como TED Talks: si bien en principio era una buena iniciativa, se ha acabado convirtiendo en una especie de circo en el que se venden grandes ideas, sin hacer mención a lo complicada, compleja y contradictoria que es la ciencia. Como muestra de buenos artículos críticos con TED, puedes leer We need to talk about TED , de Benajmin Bratton en The Guardian; When TED lost control of its crowd , de Nilofer Merchant en Harvard Business Review; y The trouble with TED talks , de Martin Robbins en New Statesman.

En resumen: las grandes ideas son atractivas, porque parecen dar respuestas definitivas a problemas en ocasiones candentes. Pero en ciencia, los hechos bien establecidos pueden no serlo tanto en un futuro cercano. Un sano escepticismo, que reconozca que podemos saber cosas sobre el mundo y sobre nosotros mismos con certeza, pero sin descartar que podamos llegar a estar equivocados, es necesario para evaluar las grandes ideas. Ese escepticismo sano no hace sino convertir la aventura del conocimiento en algo más apasionante si cabe.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s